Trials en cirugía torácica

Los trials en cirugía torácica no son demasiado frecuentes. A decir verdad no son muy comunes tampoco en cirugía general, por lo que no habría alguna razón para que lo fuesen es cirugía torácica. Las razones pueden ser muchas, la más obvia es lo costoso que resulta realizar trials en cirugía torácica; otra puede ser el que a diferencia de administrar una medicación, bien diferente es administrar un tratamiento quirúrgico; por último, el reclutamiento de pacientes en trials de cirugía torácica tiende a ser lento, por lo que realizar un trial lleva significativa cantidad de tiempo. A pesar de todas estas razones, hay trials en cirugía torácica, y algunos de ellos conducen las decisiones terapéuticas que tomamos diariamente como el trial del Lung Cancer Study Group en el que se comparó la lobectomía vs. resecciones menores para el tratamiento del cáncer de pulmón. Si bien es un tema que está siendo revisado, este es el trial que avala la realización de una lobectomía en vez de una resección menor en pacientes con cáncer de pulmón.
En el congreso del General Thoracic Surgical Club (GTSC) todos los años hay una primera sesión que llamada Robert Ginsberg Clinical Trials Meeting, en la que representantes de todos los intergrupos cooperativos esponsoreados por el National Cancer Institute, presentan qué trial están abiertos, en qué está el enrolamiento de pacientes y qué problemas se han ido encontrando.

Trials cirugía torácicaEl GTSC es a mi parecer el mejor y más completo congreso de cirugía torácica. No hay otro que se le compare en contenidos, actividades y profesionalidad. En el mismo se juntan los cirujanos torácicos académicos más reconocidos y en un ambiente por demás cordial y relajado se conversan los temas más actuales de nuestra especialidad. Entre estos está la sesión de trials clínicos. Este año un resumen de esta sesión fue publicada en el ATS, que para los que no pudimos ir este año, nos ofrece una excelente oportunidad para saber qué está ocurriendo en nuestra especialidad en lo que a trials se refiere. Les dejo el link: http://download.journals.elsevierhealth.com/pdfs/journals/0003-4975/PIIS0003497512025829.pdf
Aquí se demuestran los enormes esfuerzos que se están haciendo por tener datos de alta calidad en nuestra especialidad y fundamentalmente que por más difícil que sea, los trials clínicos en cirugía torácica son posibles.

CHEST 2012

La última semana de octubre se realizó en Atlanta, GA, el congreso anual del American Collegue of Chest Physicians, CHEST 2012. CHEST es un congreso que lleva cerca de 6000 personas entre neumonólogos, cirujanos torácicos, clínicos, kinesiólogos, enfermeros, otras especialidades médicas y paramédicas.

La cirugía torácica tiene su representación, aunque en mucha menor medida que las cuestiones clínicas que se presentan en el congreso. A pesar de esto, son varias las presentaciones que se hacen y hay otras varias sobre cáncer pulmonar, relacionadas con la cirugía.

Este año asistí porque de mi Hospital enviamos un trabajo que fue aceptado para presenta en un póster sobre el tratamiento quirúrgico del derrame pleural recurrente post cirugía cardíaca.

Uno de los trabajos presentados por el equipo de cirugía torácica del Memorial Health Care System, Chattanooga, TN, investigó qué tan seguro es remover la sonda vesical dentro de las primeras 24 horas de un paciente que tiene un catéter epidural para analgesia. Es interesante cuestionar este tipo de cosas, en mi caso siempre procedí a dejar la sonda vesical mientras la epidural estuviese colocada. En este trabajo, si bien con pocos pacientes, sólo tuvieron que resondar a uno de 46 pacientes. Creo que es una cuestión a considerar el sacar la sonda vesical de manera precoz en estos pacientes, facilita la deambulación y hasta podría adelantar el alta.

Otro trabajo presentado por un equipo de cirugía torácica de Tokyo Medical University, Tokyo, Japan, mostró la sobrevida de aquellos pacientes con citología pleural positiva, sin derrame pleural. Hicieron lavados pleurales en 812 pacientes a los que se le iba a realizar una resección pulmonar y antes de instrumentar el pulmón realizaron el lavado. Encontraron atipías en el 6,8% de los casos, la mayoría adenocarcinomas y estos pacientes tuvieron una sobrevida mucho más baja que aquellos que tuvieron citología negativa. Tal vez deberían hacerse lavados pleurales de rutina antes de iniciar la resección pulmonar. La verdad es que yo no lo realizo, pero hemos tenido pacientes con adenocarcinomas en estadío I con mala evolución y recurrencias tempranas. No me parece que sea algo que cambie la conducta de resecar o no debido a que no todos podemos tener un citólogo tan confiable que nos informe la citología mientras nosotros estamos iniciando la cirugía, pero si como elemento para saber acerca del pronóstico que tendrá el paciente.

Por último les comento otro trabajo del equipo de la Minnesota University, evaluando la función respiratoria y el impacto funcional de la plicatura del diafragma en casos de parálisis o eventración diafragmática. Ellos encuentran que los resultados satisfactorios son duraderos hasta 2 años después de la cirugía, que es su tiempo de seguimiento, y recomiendan la plicatura diafragmática en aquellos pacientes con parálisis diafragmática unilateral sintomática.